Los Olvidados de Bicentenario

Por: López López Rafael Oliver (Don Errata)

  • Operadores del Corredor Reforma-Bicentenario se preocupan día a día por lo que ocurrirá con sus empleos a raíz de la próxima apertura de la Línea 7 del Metrobús que pasará por dicha avenida. El número de unidades será menor a la actual y la mayoría de ellos quedarán desempleados.

 

2Las monedas caen directamente sobre el contenedor ubicado a unos pasos de las escaleras. A un lado de éste se encuentra Marco Antonio quien tras el volante mira fijamente cómo sus usuarios entran uno a uno por la puerta delantera hasta llenar su camión. Observa en aquella alcancía de la unidad del Corredor Bicentenario un pago que dentro de unos meses se habrá extinguido. Dice que ha manejado autobuses desde los 13 años y tiene miedo de no pasar el examen para entrar como operador del Metrobús. Las 180 unidades actuales del Corredor serán sustituidas por 90 nuevas de la próxima Línea 7. La guerra laboral comienza a inundar en la conciencia de los operadores, quienes saben que tarde o temprano los removerán de sus trabajos.

“Hay algunos que no tenemos estudios y vamos a tener que buscar en otra parte”, es la frase con la que Juan Carlos Rodríguez resume la inquietud  de la mayor parte de los operadores quienes se encuentran con cierto temor por no saber dónde colocarse una vez que inicie la construcción de la Línea 7 del Metrobús. Sin embargo, existen otros que afirman que no resultarán afectados, sino todo lo contrario. La desaparición del Corredor Reforma-Bicentenario generará pérdidas de empleos, pero –para otros– será el ingreso a una mejor calidad de vida laboral.

La mayor parte de los medios de información se han encargado de velar por la revelación de cuestiones allegadas al proyecto de la nueva línea del Metrobús; no obstante, detrás de éste, existen historias de personas que serán afectadas por la construcción de este nuevo medio de transporte colectivo en la Ciudad de México.

 

Al borde de la desaparición

El Corredor Reforma-Bicentenario, según una nota de Portal Político.tv del año 2009, dio banderazo de salida el 2 de agosto del 2009 a manos del ex jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón. Se trató de la apertura de un corredor vial cuya extensión era de 28.5 kilómetros y que estaba planeada –desde ese entonces– para ir desde Santa Fe hasta Indios Verdes. ParaEbrard ello, el gobierno tuvo que extinguir la antigua Ruta 2 de microbuses que atendía la misma trayectoria y fue de tal modo como los concesionarios de la antigua Ruta 2 y los concesionarios de Bicentenario fundaron la empresa transportista que actualmente opera sobre avenida Reforma.

Para ello, se sustituyeron 365 microbuses y se inició el proyecto con una inversión de 250 millones de pesos en una primera etapa y de 25 millones más en una segunda etapa, según información de Reporte Índigo.

Además, el principal cambio por el cual apostó el gobierno capitalino fue la inmersión de un transporte con estándares internacionales que contara con paradas específicas instaladas a lo largo del Corredor y con el funcionamiento de las barras contadoras ubicadas en las puertas de ascenso que evitarían que éstas alcancías fueran “ordeñadas” por los propios operadores. Y, desde ese momento –como bien anunciaría el informe de Centro Transporte Sustentable (CTS) de 2010– los operadores han tenido que entregar una cuenta diaria de 800 pesos a su concesionario.

Según información obtenida a través del sistema de acceso a la información pública, actualmente el número de concesionarios que participan en el Corredor Reforma-Bicentenario es de 369, el Corredor cuenta con 180 autobuses y transporta al día 15 mil 440 pasajeros. En cada uno de esos 180 microbuses se encuentran las historias, no solamente de los operadores de los autobuses, sino también las de los supervisores quienes pese a su avanzada edad quedarán sin trabajo una vez se extinga el Corredor.

“Van a desmadrar Reforma”, dijo Mario Campos –supervisor de Bicentenario– además comenta que sobre avenida Reforma existen únicamente tres carriles para circular y que, ahora con el ingreso de la Línea 7, solamente quedarán dos puesto que el tercero será exclusivo únicamente para el Metrobús. (Hoy en día, los autobuses del Corredor Bicentenario y autos particulares pueden circular en el mismo carril).

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Mario Campos afirma que las autoridades no se han acercado a hablar con ellos y dice que no sólo él, sino que varios quedarán sin trabajo. “Y luego quieren meter 90 camiones y con 180 no nos damos abasto. Nos va a cargar la chingada; esto es un total fracaso, pero no lo quieren ver”.

Campos dice que hay gente como él de 61 años que ya no podrá ser parte de la Línea 7 y menciona que, para la gente de su edad, la única opción será convertirse en vendedor ambulante o en –últimas instancias– robar. La misma situación ocurriría con Vicente Martínez, también supervisor del Corredor Bicentenario, quien mencionó que a sus 60 años su única alternativa es dedicarse a su taxi o ser mantenido por sus tres hijas, porque para la nueva línea del Metrobús la edad máxima de contratación será de 45 años.

“Van a quedar miles de desempleados como pasó con los de la Ruta 2. Ahí eran como 200 unidades colectivas y no les dieron trabajo a algunos y se quedaron sin empleo. Actualmente, hay mucha gente que come del Corredor”, afirmaría Vicente Martínez con respecto a lo que próximamente sucederá no sólo con él, sino también con sus compañeros.

No obstante, otro de los supervisores del Corredor llamado Javier Rodríguez explica que la construcción del Metrobús en Reforma no es una buena opción para ellos como transportistas. “Lo vemos en Insurgentes donde no se pueden ni subir en horas pico. Aquí lo hacen por negocio para unos cuantos y ya no para los que sí son verdaderos transportistas de aquí en Reforma”, comentaría Javier Rodríguez.

Además, con respecto al destino de las actuales unidades actuales del Corredor, el supervisor Javier Rodríguez declararía lo siguiente: “No son viejas, pero se van a sustituir. Son unidades Mercedes Benz del 2009 y con un buen mantenimiento no habría necesidad de sustituirlas”. Es decir que actualmente el parque vehicular del Corredor, a pesar de contar con buenas condiciones, no será reutilizado para la Línea 7 del Metrobús y así lo reafirmaría Martha Patiño –concesionaria de Bicentenario y líder transportista– en una nota de Publimetro del día 8 de marzo: “Aunque todavía les queda vida útil, no serán reubicadas en otras rutas, debido a que la intención del gobierno es la renovación integral de toda la flota”.

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Jorge Rocha Álvarez –Director de Planeación, Evaluación y Sistemas de Metrobús– comenta en entrevista que éstas unidades (las de Bicentenario) son propiedad de los 369 concesionarios, que ellos son los que tendrán la última palabra sobre el destino de las mismas y que para poder reubicarlas en otras rutas la encargada de ese proceso será la Secretaría de Movilidad (Semovi). Además, mencionó que con los microbuses sí se sigue una política de destrucción; “lo que puede pasar con las unidades de Bicentenario es que las repotencien y las vendan en el estado de México”, afirmó Jorge Rocha.

No obstante, el propio Javier Rodríguez –supervisor del Corredor Bicentenario– explica el modus operandi en que se llevará a cabo la afectación para sus compañeros: “Les va a afectar porque son menos unidades. Aquí son 180 y hay tres turnos (matutino, vespertino y nocturno). Vamos a hablar de tres operadores por día en un sólo camión y luego ese parque vehicular lo van a rebajar a 90 unidades. Imagínate la cantidad de gente que van a quitar, y luego aquí tampoco te van a liquidar”.

Es así como existe la preocupación por parte de los transportistas del Corredor Bicentenario donde es probable que algunos agarren un taxi o terminen delinquiendo como también lo afirmaría el supervisor, Javier Rodríguez.

Los olvidados

“Tenemos un trabajo mal pagado. Aquí para poder sobrevivir –más o menos– tienes que trabajar 15 horas para sacar un sueldo y poderla sobrellevar, pero no para crecer. Aquí no creces nada, al contrario, vas para abajo. Tenemos hasta profesionistas laborando aquí: ingenieros, licenciados, hasta doctores. Y por ocho horas de trabajo sólo te dan doscientos y tantos pesos”, comenta el supervisor Javier Rodríguez.

En el Corredor existen 270 operadores. Algunos han manejado desde su adolescencia este tipo de camiones y otros únicamente están ahí por que es lo único que saben hacer. ¿Qué futuro les deparará a cada uno de estos transportistas?

Armando Galv5án, operador de la unidad No.110 del Corredor Bicentenario, menciona que para él la búsqueda de una oportunidad laboral en la nueva línea del Metrobús dependerá de su desempeño. Menciona que debe existir una ética del operador donde no deben existir accidentes o que no deben cobrar de mano, o que no tengan muchas faltas, ya que esas son cuestiones que la nueva empresa tomará en cuenta.

Sin embargo, Armando Galván comenta que dicha situación sí les afectará directamente porque es posible que no lo puedan contratar. Y afirma: “Pero si tú haces las cosas bien, a lo mejor sí tienes la posibilidad de que te escojan porque ellos (próxima empresa concesionaria de la Línea 7) hacen un currículum de cada operador que hay en la empresa para saber quién es buen conductor y quién no. Y de ahí van descartando gente, ya dependerá de uno pasar los cursos de la nueva empresa para poder ingresar”. Por lo tanto, los cursos de ingreso a la nueva Línea 7 se convertirán para los operadores en la principal fuente de trabajo a la que podrán acceder.

Armando Galván, después de trabajar año y medio, afirma que entró como operador del Corredor Bicentenario con la esperanza de poder ser parte de la nueva línea del Metrobús. Sin embargo, considera que –en caso de entrar– el sueldo sería un factor muy importante:

“Lo que tengo entendido es que van a pagar menos que aquí. Nuestro sueldo actual es de 1,650 por semana. En Metrobús ahorita está el sueldo en 1,800 catorcenal. Además, aquí no tenemos muchas prestaciones que digamos: ni vacaciones, ni uniformes. Aquí las cajas de ahorro no existen y si no trabajas en días festivos, te los descuentan. En Metrobús es todo lo contrario, ahí sí existen todas estas prestaciones”.

Por lo tanto, el entrar al Metrobús sería un paliativo ante las escasas condiciones laborales en las que se encuentran actualmente los operadores. Por eso, una vez que salga la convocatoria de la nueva empresa, gran parte de éstos acudirán a realizar los cursos de preparación con el anhelo de quedar seleccionados o de lo contrario quedarán desempleados. Y esta contratación, cómo bien diría Armando García: “Ya dependerá de la capacidad de cada uno”.

 

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Además, a la par de la voz de Armando García, estaría la del operador de 36 años –Alexander Gómez– quien es el más joven del Corredor con sólo 6 meses de haber ingresado y comenta que sus líderes no le han dicho nada al respecto. “Ellos vienen con su gente y nosotros vamos para afuera”, afirmó Alexander.

Así, la situación de los operadores está en un volado como bien diría Miguel Ríos. Menciona que antes trabajaba en la Ruta 2 y rentaba placas, además de que a los 19 años tuvo a sus hijos y, con lo que ganó en el Corredor, pudo fundar su casa. “Antes había mucha oportunidad, ahorita ya no existirá eso”, afirmó.

Asimismo, Miguel Ríos comentó que la situación que atraviesan tanto él como sus compañeros parte de toda la gente que está involucrada en el proyecto del Corredor. El operador comentó que existen 375 accionistas, quienes están participando con alrededor de 200 mil pesos. Y menciona que las principales empresas del Corredor (Covilsa y Bicentenario) se juntarán para poder participar en el nuevo proyecto del Metrobús que es muy ambicioso, debido a que cada autobús cuesta alrededor de 12 millones de pesos.

A la par de Miguel Ríos, también está el testimonio del operador Jaime Chías Álamo quien maneja la unidad No.079 del Corredor Bicentenario y afirma que él, en comparación con los demás, no le gustaría ingresar a la nueva Línea 7 del Metrobús, debido a que él –desde antes– ya había trabajado como operador de dicho transporte y confiesa que no le gustó. “Cambia mucho. Por ejemplo, aquí trabajamos un sábado sí o luego un domingo, no. Y en Metrobús no es así. Ahí te tienes que ganar un descanso en fin de semana”, afirmó.

Igualmente, comentó que una vez que lo remuevan de su puesto buscará trabajo en muchas de las otras líneas existentes, mientras tanto confiesa con respecto a su emoción por ser operador lo siguiente: “Por ahora sí me gusta ser operador de este Corredor, pero cuando se acabe este despapaye, podré decirle adiós”.

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Para conocer la postura oficial de los funcionarios allegados a la Semovi, con respecto al destino de los actuales operadores del Corredor Bicentenario, se recurrió a Claudia Patricia Recules Velasco –Directora del Fomento al Transporte de la Semovi– quien dijo: “Reitero que yo no estoy facultada para dar información al exterior de algo que aún no hay información oficial y ésa solamente la puede dar mi jefe. Aquí en corto digo que esa parte es complicada porque la información que yo podría proporcionar pudiera generar un conflicto social. El medio de transporte es un medio muy delicado y las personas suelen interpretar las cosas de muchas maneras y entonces hay problemas. No puedo dar información hasta que el director general Moisés Israel Bussey García me dé autorización”.

De este modo, la Secretaría de Movilidad quien es la encargada de velar por la dinámica del transporte colectivo en la ciudad y –a su vez– por lo que corresponde a los Corredores de transporte y otorgamiento de concesiones, se negó a dar opinión alguna sobre la próxima situación de los operadores de Bicentenario y de la Línea 7 del Metrobús. La Secretaría se ha vuelto visto involucrada en supuestos encubrimientos y facilidades que ha otorgado a ciertos concesionarios que han acaparado los Corredores de Transporte en la Ciudad de México, según lo expondría Reporte Índigo en una nota del 16 de octubre del 2013 donde menciona que la Semovi (antes Setravi) enfrentaba ya –desde ese momento– problemas legales por la operación de un nuevo corredor vial que circulaba por la misma ruta a la par de Bicentenario.

Según Reporte índigo, la administración de Miguel Ángel Mancera únicamente favorecía al empresario Jesús Padilla y a su empresa de transporte Covilsa (Corredor Villa-Lomas), ya que permitió que los camiones de Jesús Padilla violaran el contrato que Semovi ya había hecho con la empresa Bicentenario a la cual le habían dado la concesión por un periodo de 10 años; sin embargo, ahora Covilsa –con las facilidades dadas por la secretaría– ha entrado también a circular en la ruta del mismo Corredor Bicentenario.

La Semovi ha sido acusada por permitir una monopolización de los Corredores de Transporte en manos de Martha Patiño –concesionaria del Corredor Bicentenario– quien ha comprado más de 50 de 360 concesiones de Transporte cuando la Ley de Transporte estipula que solamente pueden adquirirse cinco por persona. Además, según información del diario La Jornada del 14 de enero del 2015, se afirmó que Martha Patiño fue muy allegada al ex secretario de la Semovi, Rufino H. León.

 

Línea 7 del Metrobús: un proyecto de ensueño

El 29 de junio del 2015, en la Gaceta Oficial del Distrito Federal, se promulgó el proyecto de la construcción de la Línea 7 del Metrobús a raíz de que existen vialidades de alta concentración como Calzada de Ticomán, Calzada de los Misterios, Fray Juan de Zumárraga, 5 de Febrero y Paseo de la Reforma, las cuales son puntos importantes en la ciudad que conectan centros habitacionales del Norte de la ciudad con zonas del Centro y Poniente.10

La Línea 7 tendría su origen en el Centro de Transferencia Modal “Indios Verdes” y cuyo destino será en la intersección del Paseo de la Reforma y Anillo Periférico. Según información del diario 24 horas, para la realización de dicho proyecto se tiene destinada una inversión de 2 mil 500 millones de pesos de los cuales 700 se destinarán a la adquisición de las 90 unidades que darán el servicio de movilidad y los 1,800 restantes será para la construcción de obra: estaciones, tuberías, patios de encierro, mejoramiento de pavimentos, principalmente, en Calzada de los Misterios donde también se adecuarán banquetas.

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El pasado 20 de enero, La Jornada publicó que el gobierno de la Ciudad de México otorgará una nueva concesión para operar la Línea 7; sin embargo, actualmente, no se ha otorgado concesión alguna y Jorge Rocha Álvarez –Director de Planeación, Evaluación y Sistemas del Metrobús– comentó que desde 2013 la Semovi ya había acordado con los transportistas de Bicentenario y Covilsa (Martha Patiño y Jesús Padilla) su posible participación en la concesión de la Línea 7. Pero, por ahora, el proceso se está llevando en marcha y en unos meses es probable que se dé la selección cuando ya entre en operación la nueva línea.

Con respecto a la fecha de iniciación de la obra, Jorge Rocha comentó que –pese a retardos– está planeada para que comience a finales de julio y menciona con respecto a la necesidad de implementar dicha ruta del Metrobús lo siguiente: “Surge la necesidad de llevar a cabo este proyecto por la cantidad de demanda de transporte que hay en Reforma. Se le llama vialidad primaria, por eso es que se seleccionó así”.

Además, Jorge Rocha afirma que las nuevas unidades que sustituirán a las del Corredor Bicentenario serán de piso bajo a ras de banquetas para que de esa forma las personas discapacitadas puedan acceder, además de que serán autobuses que cumplirán con la norma Euro 6; es decir, con alta tecnología que permitirá una menor emisión de gases contaminantes, ya que la de los autobuses de Bicentenario –según afirmó– es de tecnología Euro 5. Y menciona que las 90 unidades Enviro 500 que ya adquirió el gobierno capitalino son de doble piso y pertenecen a la firma londinense Alexander Dennis que ha dado servicio tanto en Londres, Tokio y Hong Kong.

 

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Sin embargo, los propios operadores del Corredor Bicentenario se cuestionan por estas nuevas unidades de dos pisos, las cuales consideran complicarán la dinámica de vialidad en cuanto al ascenso y descenso de pasajeros. El supervisor Mario Campos del Corredor Bicentenario dijo al respecto: “Imagínate, transporte de dos pisos… si con un piso tardan mucho en bajar las personas, ahora con dos esto será peor”.

El académico en materia de Sociología Urbana de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Dionisio Hernández señaló: “Con respecto a los autobuses de doble piso no creo que vaya a tener una eficiencia en el transporte masivo. Y si meten un camión de doble piso es absolutamente turístico y es un sistema que va a lucir, no para solucionar problemas grandes en cuestiones de vialidad”.

Jorge Rocha Álvarez comenta que sí podría existir una saturación de las nuevas unidades de doble piso y, en cuanto a la modalidad de los descensos, mencionó que eso ya dependerá de cómo el usuario se adaptará a dicho ambiente de las unidades. Sin embargo, ¿qué pasará con los operadores de Bicentenario?

Rocha Álvarez explica que la nueva empresa que obtenga la concesión de la Línea 7 será la encargada de dar Seguro Social, capacitación y uniformes a los nuevos conductores, porque eso –según él– es una obligación que debe tener el concesionario. Además de que, en julio de 2015 el portal de Agencia de Gestión Urbana de la Ciudad de México, publicó que Jesús Padilla –actual concesionario de Covilsa– afirmó que sí estaría integrando a los actuales operadores a la Línea 7 del Metrobús.

Ahora solamente queda esperar a que los actuales operadores del Corredor Bicentenario esperen la llamada de renuncia. Los retrasos en el proyecto de la Línea 7 han prolongado la estancia de los actuales operadores, quienes siguen operando sobre avenida Reforma. Algunos de ellos esperan con ansias el concurso de selección para ser conductores de la nueva Línea del Metrobús. Otros ven en el proyecto un gran atraso en materia de vialidad y observan cómo la avanzada edad se convertirá automáticamente en factor de retiro laboral.

Reforma es –por el momento– el espacio donde las llantas de los autobuses de Bicentenario ruedan, donde las monedas de los pasajeros siguen cayendo generando ganancias semanales en cada uno de los operadores que anhelan por trabajar horas extras. Son 270 hombres que, de ser compañeros por largos años, pasarán a ser próximamente enemigos en busca de una nuevo espacio de trabajo. No habrá liquidación, sólo una experiencia más, una metamorfosis laboral que con el paso de los años ha venido transformándose: de microbús a autobús, de autobús a metrobús. Al final, como dice Vicente Martínez: “Aún tengo muchas metas que cumplir”.

 

Día de Contingencia en el Distrito Federal

Desde las 5 am ya no hay vagón por cual hallar un hueco, ni un buen ratero que lo quiera a uno bolsear. A travesar la línea 1 es un demosche. Toda la rufia sólo quiere trabajar.

Los vagoneros sufren con la contingencia. Ya ni siquiera los dejan ni vender. El boletaje ya anda en cero pesos, pa’ que manejo si en el metro uno puede viajar.

Los hedores y el sudor no es algo nuevo. Los arrimones comienzan a las 2. Los policías ahora sí tienen trabajo. “Pues Don Mancera ya me envió a trabajar”. Así es un día de contingencia en el Distrito Federal: ¡Día de contingencia en el Distrito Federaaaal!

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¿En verdad la CDMX será el estado 32?

La Reforma Política del Distrito Federal fue aprobada por la Cámara de Senadores el 15 de diciembre del 2015. Después de 191 años, la capital del país –Distrito Federal– pasará a ser nombrada como Ciudad de México, la cual contará con autonomía política y financiera, además de que será la única entidad del país en recibir recursos federales para educación y salud. Con este aval, el D.F. no sólo cambiaría de nombre, sino que las delegaciones serán demarcaciones territoriales –denominadas “alcaldías”– que contarán con autonomía presupuestal y una Constitución y Congreso local propios. Sin embargo, la cuestión es que gran cantidad de medios han mencionado que la Ciudad de México se convertirá en el estado 32 de la República Mexicana: ¿Es esto cierto?

En primera instancia, a finales de enero del presente año, senadores y diputados precisaron que la reforma política del Distrito Federal no significaba la creación del estado 32, sino el nacimiento de una nueva entidad denominada Ciudad de México que contaría con plena autonomía, pero no con total soberanía como la que poseen los Estados de la Federación. La Ciudad de México seguirá siendo la capital del país, una entidad federativa y no un estado porque es sede de los Poderes de la Federación.

Asimismo, la Ciudad de México no puede ser un estado, debido a que no cuenta con municipios: esto a razón de que a la entidad no le conviene la municipalización. En caso de que existiese lo anterior, habría una disgregación en materia de servicios públicos y lo que se acordó en el pleno de la Cámara de Senadores fue la integración de los mismos en el gobierno central.

El nuevo Artículo 44 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, producto de la reciente reforma política aquí comentada, dice a la letra lo siguiente: “La Ciudad de México es la entidad federativa, sede de los poderes de la Unión y Capital de los Estados Unidos Mexicanos; se compondrá del territorio que actualmente tiene y, en caso de que los poderes federales se trasladen a otro lugar, se erigirá un Estado de la Unión con la denominación de Ciudad de México”.

Es decir, que el Distrito Federal –como ya se vio– no se ha convertido en un Estado, sino que mantiene su naturaleza jurídica tradicional. La única forma de que lo sea es que los Poderes de la Unión se trasladen a otro lugar. Además, el título de entidad federativa le había sido designado a la ciudad desde 1917 en el Artículo 43 de la Constitución. Por ende, si la reforma política del 2016 no creó el Estado 32 ni habilitó a la capital como entidad federativa: ¿Qué es lo nuevo de la reforma?

Los estados de la República están regulados desde los artículos 115 al 121 de la Constitución y la Ciudad de México a partir del 122. El nuevo Artículo 122 es el que fijará los límites a la Asamblea Constituyente de tal forma que los nuevos cambios serán los siguientes:

  1. La Ciudad de México seguirá siendo la capital del país y sede de los poderes federales.
  2. La Ciudad de México conservará el título de entidad federativa que goza de autonomía en lo que concierne a su régimen interior, organización política y administrativa.
  3. El Poder Legislativo se depositará en la Legislatura de la Ciudad. Los diputados serán electos mediante sufragio y durarán en el cargo 3 años.
  4. El titular del Poder Ejecutivo será nombrado como Jefe de Gobierno de la Ciudad de México y será electo por un periodo de 6 años. En ningún caso podrá reelegirse.
  5. El Poder Judicial estará dirigido por el Tribunal Superior de Justicia, el Consejo de la Judicatura y los juzgados y tribunales que establezca la nueva Constitución de la Ciudad.
  6. El gobierno de las “demarcaciones territoriales” (antiguamente delegaciones) estarán a cargo de “alcaldías”. Las Alcaldías estarán integradas por un alcalde y un Concejo electo por 3 años.
  7. La Ciudad de México contará con organismos constitucionales autónomos que la constitución prevé para entidades federativas como lo son: Instituto Electoral de Derechos Humanos e Instituto Federal de Acceso a la Información.

En general, las anteriores serán algunas de las principales consecuencias de la reforma política que acaba de aprobarse en el gobierno de Miguel Ángel Mancera y lo único que falta será su aprobación por el presidente de la República Enrique Peña Nieto quien promulgará este viernes 29 de enero la nueva Reforma Política, que pasará a ser publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

Una vez que la declaratoria de constitucionalidad sea publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) por el Gobierno de la República, el Instituto Nacional Electoral (INE) tendrá 15 días de margen para lanzar la convocatoria destinada a conformar la Asamblea Constituyente. Por lo tanto, es recomendable seguir informándose al respecto, porque a partir de hoy algunos medios seguirán desinformando a la ciudadanía al mencionar que la Ciudad de México se ha convertido en el estado 32 de la República Mexicana. Lo único de lo que sí estamos seguros hasta ahora y sin especulaciones es que al fin la ciudadanía podrá decir: “Adiós D.F., hola, Ciudad de México”.

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